¿De quién será la escoba que me lleve a ese lugar normal que ya no puedo estar? La última vez volé tanto que pronto me pasé y no sé, volví al mismo panal. Me desperté sudado y decidí pasar a visitar a mi colega Juan, cuando llegué me dijo “Ay! Que linda que estás hoy mujer, decime adónde vas”. Le respondí que ahora mi escoba no quiere volar, y que toda esa gente mala no me quiere oír. Le pregunté si me prestaba la de este lugar, me contestó “sinceramente no quiero morir”.
¿Qué siglo es hoy? Pregunté por costumbre, y ¿para qué el reloj? Si siempre son las diez. Total yo sé que hoy de noche es la fiesta y ¿para qué saber donde dejé los pies?
Me dicen todos que nunca podré salir de aquí, pero no saben que en secreto vuelvo a estar en paz. Y arranca sola mi cabeza y todo es para mí, y ese momento iluminado dice dónde estás.
Es algo normalmente anormal y eso aquí nadie lo quiere entender. Yo sólo pido ya no llorar más, y eso ni yo lo quiero saber.
No sé porque siempre se pone oscuro y escucho esa voz que siempre me habla bien. Pa mí que es esa bola brillante que una vez al mes visita mi quermés.
¿De quién será la escoba que me lleve a ese lugar normal que ya no puedo estar? La última vez volé tanto que pronto me pasé y no sé, volví al mismo panal.
Me dicen todos que nunca podré salir de aquí, pero no saben que en secreto vuelvo a estar en paz. Y arranca sola mi cabeza y todo es para mí, y ese momento iluminado dice dónde estás.
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