Una cruz que me dejó el pasado
de una deuda de aquel juego.
Hay un villano sin corazón
y quiere quitarme hasta el calzón.
Es que yo me jugué todo,
entregué mi alma al azar
y después yo perdí todo,
qué me voy a imaginar.
Trago amargo el que me trago,
por favor tragame suelo
que allá viene el usurero
y me deja piel y hueso.